50 aniversario

Celebración de la Eucaristía en Acción de Gracias por el 50 aniversario de la Parroquia de La Santa Cruz de Linares

Este domingo, 13 de septiembre, coincidiendo con el Domingo XXIV del Tiempo Ordinario, se celebraba la misa de acción de gracias por el 50º aniversario de la parroquia de La Santa Cruz. La ceremonia, a la que asistió un nutrido número de fieles, a pesar del aforo del templo, fue presidida por nuestro obispo, D. Amadeo Rodríguez Magro, quien estuvo acompañado por el actual párroco, D. Manuel Alfonso Pérez Galán.

En la monición de entrada se resaltó:

«Como cada domingo la comunidad cristiana se reúne para celebrar en la eucaristía y, en esta ocasión, lo hacemos con una alegría y una ilusión especiales, porque hoy queremos dar gracias a Dios por los cincuenta años de existencia de nuestra parroquia de La Santa Cruz.

La historia de nuestra parroquia comenzaba formalmente con el decreto de erección firmado por el entonces, obispo de Jaén y arzobispo electo de Valladolid, D. Félix Romero Menjíbar, el 8 de septiembre de 1970. La nuestra fue una de las cinco parroquias creadas por D. Félix unos días antes de marchar a Valladolid.

El primer párroco, D. José Muñoz Linares, con la ayuda de D. Antonio Jiménez Almagro como coadjutor.

Tuvimos la suerte de contar con el templo parroquial desde el principio pues ya existía la capilla de las Hermanitas de la Asunción (asuncionistas). Celebramos hoy, pues, cincuenta años de parroquia y lo hacemos con la alegría de que hoy nos presida nuestro obispo, D. Amadeo, porque él es quien preside nuestra Iglesia diocesana en la fe y en la caridad, como sucesor de los apóstoles, en comunión con el Papa, sucesor de Pedro. Que su presencia hoy nos ayude a sentirnos Iglesia, a dar gracias y a renovar nuestro compromiso con esta comunidad».

D. Amadeo, en la homilía señaló varios aspectos de la Parroquia:

La importancia de la Parroquia como lugar de encuentro y evangelización. La etimología de la palabra griega  parroquia es «casa entre las casas», familia entre las familias, allí donde la gente está, donde la gente vive está la parroquia. Antes la pertenencia la marcaba, lo geográfico, la demarcación territorial. Era lo que era el pastor. Necesariamente necesita del párroco, pero no es sólo el pastor. No se hace sin el pastor, pero no es el pastor.

Hoy la parroquia, más bien, nos adopta, nos recoge, nos hace suyos, y porque nosotros la adoptamos como nuestra parroquia porque en ella encontramos el espacio de experiencia de vida cristiana, de fe, de misión, de caridad… Se pertenece a la parroquia, a la comunidad, en la que crecemos en la fe, donde la celebramos y vivimos.

La fe es incorporar nuestra vida a Cristo, como Lolo hizo en su vida. Se tiene que producir una transformación en nuestros hechos, actitudes, sentimientos… Nosotros nos vamos convirtiendo en discípulos.

Nos dejamos hacer por la Gracia divina. Hoy la Palabra de Dios es fuerte Poned la vida en la cruz de Cristo. Todos tenemos que poner amor, perdón y compresión, porque nosotros primero lo hemos recibido de Dios, hemos de vivir de lo que recibimos que es misericordia y perdón.

El párroco D. Manuel Alfonso Pérez Galán, al final, tuvo un recuerdo afectuoso para las congregaciones religiosas que han formado parte de la historia de esta parroquia, para cada uno de sus párrocos, feligresía y obispos que han sido pastores de nuestra diócesis durante estos cincuenta años.

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