Jornada del Seminario 2019

17.03.2019 DÍA DEL SEMINARIO

Una vez más celebramos el día del seminario el día de san José, ya que el santo Patriarca fue el formador en lo humano del Sumo y Eterno Sacerdote, Jesucristo.

Como ese día es laborable, en la práctica la jornada se traslada al domingo anterior día 17, por las exigencias derivadas de la necesidad de la propaganda, la comunicación y la colecta.

Al día del seminario le va unida estrechamente la campaña vocacional del clero diocesano, aunque luego, en el cuarto domingo de Pascua, volvamos sobre el tema en un contexto más amplio.

En esta jornada tenemos que preguntarnos: ¿Por qué hay tan pocas personas que teniendo la suficiente capacidad para ser dirigentes de las comunidades cristianas, quieran abrazar este estado de vida? O sea, ¿Por qué hay tan pocas vocaciones al sacerdocio diocesano?

Sin hacer un tratado de teología vocacional ni de sociología religiosa podemos entrever algunas de las causas que están dificultando algo que debería ser tan normal como que una sociedad se dote de sus propios líderes.

Yo apuntaría entre otras muchas las siguientes:

1. La falta de práctica religiosa en los jóvenes y los niños que les lleva a sentirse completamente ajenos a la institución eclesial.

2. A eso se añade la identificación de la Iglesia con un poder manipulador al que se le suele llamar “El Vaticano” presentado como sede de las peores corrupciones y culpable de toda clase de atentados contra la libertad de las personas y el progreso de la sociedad.

3. El desprestigio, constantemente fomentado por toda clase de medios, de los sacerdotes y obispos, cuya imagen estereotipada ante la sociedad actual es la de pervertidos morales, torpes y despóticos. ¿Quién quiere pertenecer a un club compuesto de gente como esa?

4. Las exigencias propias de la vida sacerdotal en la actualidad, presentadas como imposiciones inadmisibles y frustrantes, en vez de como medios de liberadores para llevar a cabo, unidos a los demás cristianos, la misión salvadora de Jesucristo.

5. Un sistema formativo duro, largo y costoso que se muestra inadecuado a la situación real que viven los sacerdotes.

Abordar seriamente estas causas, y otras muchas que no se me alcanzan, es lo que nos permitiría plantear una campaña vocacional eficaz e ilusionante.

(Enrique Cabezudo, La Cartelera nº 225)

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