Misión

PONTIFICIUM OPUS A SANCTA INFANTIA

LA MISION DE LA IGLESIA 
Y NUESTRA MISION

FUNDAMENTO ECLESIOLOGICO DE LA MISION

         Buscamos comprender mejor cuál es la misión de la Iglesia y cuál nuestra propia misión en la Iglesia. Comprender cómo realizarla en y desde la Iglesia. Como referencias, tomaremos lo que Jesús mismo nos ha dicho sobre la Iglesia y sobre nuestra misión; lo que la Iglesia misma ha dicho sobre su misión en el mundo; y lo que nosotros mismos sentimos respecto de nuestra propia misión ( cf. misión y respuesta del apóstol: Mt 28, 19).

1. LA IGLESIA DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPIRITU SANTO (RM 31)

  • La comunión trinitaria es la fuente, el motor, el fin de la vida y de la misión de la Iglesia. ·

  • Ella vive y obra en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; nos conduce al Padre por el Hijo en el Espíritu; da gloria al Padre por Cristo en el Espíritu. ·

  • Todo su ser y misión depende del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

2. LA IGLESIA DE JESUCRISTO

  • Jesucristo es: enviado – mediador; revelador – guía; Dios hecho hombre – salvador ·

  • El vive en la Iglesia, es su esposo, la hace crecer por el Espíritu Santo y a través de ella cumple su misión. ·

  • La Iglesia responde a la misión de Jesucristo mediante la «comunión y participación» en su plan de salvación. (RM 9b, 5c, 6a) ·

  • La Iglesia ha sido convocada y congregada por Jesucristo, en el Espíritu, para el Padre (LG. 1- 3; RM 46c; 47b y d)

La Iglesia es:

  • Cuerpo de Cristo ·

  • pueblo de Dios ·

  • familia de Dios ·

  • templo de Dios ·

  • sacramento universal de salvación · Iglesia (RM 9a, 9b y 11c)

La misión de la Iglesia: comunión y participación

Comunión:

  • llevar hacia el Padre, por Jesucristo, en el Espíritu Santo; ·

  • unir a los hombres con Dios, para vivir su vida, su amor y su verdad; ·

  • transformarse y transformar en El (ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí…)

Participación:

  • recibir la vida nueva y los demás dones de Dios;

  • unirse a su acción salvadora: dar lo recibido y ser signo e instrumento suyo.

3. SACRAMENTO UNIVERSAL DE SALVACIÓN

3.1. Iglesia – misterio: Signo e instrumento de Jesucristo. Signo de su presencia y de su acción salvadora:

  • El vive en ella, ella es la primera que ha participado en la salvación y la que muestra la presencia y la obra del Salvador; ·

  • Instrumento de Jesucristo mediante el cual El sigue realizando su misión salvadora;

  •  Jesucristo realiza la voluntad del Padre, por el Espíritu Santo, mediante la Iglesia para el mundo entero.

3.2. Iglesia – comunión:

  • ella vive la comunión con su Salvador y congrega a la humanidad para que entre en comunión con el Dios Salvador; ·

  • ante todo con la vida y el testimonio, anuncia la vida nueva que se recibe en la comunión con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo; ·

  • ella congrega en torno a Jesucristo para que se viva en «comunidades», con un solo corazón y una sola alma; ·

  • La Iglesia da impulso a la evangelización se da a través de la vivencia concreta de «comunidades eclesiales vivas, dinámicas y misioneras» (RM 26; Santo Domingo 54).

3.3. Iglesia – misión: Iglesia «misionera»:

  • ella ha recibido la misión de ir a evangelizar y, así, está puesta para colaborar a Jesucristo en este servicio salvador al mundo entero; ·

  • en el envío a los Apóstoles, fuimos enviados todos a evangelizar; ·

  • la misión de la Iglesia es universal: hacia todas las gentes, en todos los tiempos, hasta las raíces, para todos y con todo el poder de Dios.

4. LAS TAREAS QUE COMPRENDE ESTA MISION SON (RM 18c):

1. el anuncio de Jesucristo y su Evangelio (RM 12a y 20a); 
2. la formación y maduración de comunidades eclesiales (RM 26b y 20c). 
3. la promoción humana y la encarnación de los valores evangélicos (RM 43 b y 20d

5. NUESTRA MISION EN LA IGLESIA
5.1. Para la Iglesia y para cada uno es un derecho-deber de la Iglesia evangelizar (RM 86)

5.2. Todos y cada uno estamos enviados a evangelizar, a todas las gentes y siempre. Estamos llamados a vivir la comunión y participación en diversos niveles eclesiales (RM 48 y ss):

  • la Iglesia Particular ·

  •  la parroquia ·

  • las comunidades eclesiales locales: la familia, la comunidad eclesial de base, otras comunidades eclesiales.

5.3. Dentro de la misión única y universal de la Iglesia (RM 39a), todos y cada uno tenemos nuestra propia misión:

  • Dentro del cuerpo somos partes; dentro del pueblo de Dios somos miembros; dentro del Templo de Dios somos piedras vivas; dentro de la Familia Eclesial somos hijos; dentro de la Iglesia tenemos el derecho-deber de evangelizar a todas las gentes.

  • Somos signo de la presencia y de la acción del Salvador.

  • Vivimos en comunidades eclesiales vivas, dinámicas y misioneras.

  • Somos instrumentos, misioneros, de Jesucristo para comunicar su verdad, amor y vida nueva.

  • Dentro de los diversos ministerios y servicios eclesiales, somos evangelizadores y animadores misioneros.

  • Estamos llamados a dar un especial impulso a la misión Ad gentes y a la nueva evangelización

  • Hemos de vivir y promover intensamente la comunión y participación en comunidades eclesiales vivas, dinámicas y misioneras. Nos comprometernos en la evangelización universal dando prioridad a la evangelización de los no cristianos, tanto de nuestro ambiente como del mundo entero.

6. MARÍA

  • Madre de Dios 

  • nuestra madre en la Iglesia 

  • nuestra modelo, pedagoga y compañera en nuestra misión.

CONCLUSION

  • La misión de la Iglesia y nuestra propia misión se fundamentan en la comunión y participación de la Verdad, el Amor y la Vida de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. ·

  •  Recibimos nuestra misión en la Iglesia, la cumplimos en comunión y participación de Iglesia y desde ella vamos como enviados a evangelizar a todas las gentes en el mundo entero. ·

  • La misión es la que renueva nuestra identidad cristiana, nos devuelve nuestro entusiasmo, nos ayuda a superar las dificultades en nuestra comunidad y nos hace participar en la salvación de Jesucristo (RM 2).

         Nuestra principal perspectiva de vida y servicio es realizar la propia misión en y desde comunidades eclesiales vivas, dinámicas y misioneras.