Bautismo

El Sacramento del Bautismo es el primer paso en la iniciación de la vida cristiana, con este acto se abre el acceso a otros sacramentos, a la relación con Dios y a la salvación para la vida eterna.

¿QUÉ ES EL BAUTISMO?

El bautismo es el sacramento por el que renacemos a la vida y somos hechos hijos de Dios.

La palabra bautismo, viene del griego baptizein, que significa sumergir o introducir dentro del agua; en la fe cristiana al sumergirnos somos liberados del pecado original heredado por Adán, regenerados como hijos de Dios, injertados en la iglesia, y nos convertimos en partícipes del dogma para poder dar el fruto de nuestro aprendizaje a otros.

Es así como el Sacramento del Bautismo está representado por la voluntad de los padres en compartir la fe al presentar a sus hijos ante la iglesia, con el fin de purificar sus pecados y darle fuerza a los preceptos del evangelio de Jesucristo para de esta manera consagrarlo ante Dios y el Espíritu Santo; siendo la función de los padrinos velar para que el nuevo creyente se afiance en Dios y con el tiempo dé sus frutos a otros.

¿CUÁLES SON LOS ELEMENTOS DEL BAUTISMO?

En el Sacramento del Bautismo se usan una serie de elementos que poseen una simbología espiritual:

El agua significa que somos liberados del pecado original.

La unción con óleo representa la fuerza del Espíritu Santo.

El Fuego encarna la llama de fe en Dios que ilumina nuestra vida.

La ropa blanca declara la pureza de Jesucristo que habita en nuestro interior.

Durante el ritual del Sacramento del Bautismo se establecen diálogos con los padres y padrinos buscando respuestas sobre la vida eterna, la negación al pecado y la tentación del diablo, y la afirmación al Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Requisitos para ser PADRINOS

CAPÍTULO IV DEL CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO

DE LOS PADRINOS

872 En la medida de lo posible, a quien va a recibir el bautismo se le ha de dar un padrino, cuya función es asistir en su iniciación cristiana al adulto que se bautiza, y, juntamente con los padres, presentar al niño que va a recibir el bautismo y procurar que después lleve una vida cristiana congruente con el bautismo y cumpla fielmente las obligaciones inherentes al mismo.

873 Téngase un solo padrino o una sola madrina, o uno y una.

874 § 1.    Para que alguien sea admitido como padrino, es necesario que:

1 haya sido elegido por quien va a bautizarse o por sus padres o por quienes ocupan su lugar o, faltando éstos, por el párroco o ministro; y que tenga capacidad para esta misión e intención de desempeñarla;

2 haya cumplido dieciséis años, a no ser que el Obispo diocesano establezca otra edad, o que, por justa causa, el párroco o el ministro consideren admisible una excepción;

3 sea católico, esté confirmado, haya recibido ya el santísimo sacramento de la Eucaristía y lleve, al mismo tiempo, una vida congruente con la fe y con la misión que va a asumir;

4 no esté afectado por una pena canónica, legítimamente impuesta o declarada;

5 no sea el padre o la madre de quien se ha de bautizar.

 § 2.    El bautizado que pertenece a una comunidad eclesial no católica sólo puede ser admitido junto con un padrino católico, y exclusivamente en calidad de testigo del bautismo.